No tiene por qué ser esta misma, pero podría servir. Tengo el mismo rictus ridículamente serio en muchas fotos de carnet.
El caso es que esta noche, cenando, me saca una cartera donde coleccionamos carnets con fotos y que a ella le encanta repasar.
Llegando al carnet de la biblioteca mira la foto y me dice convencida:
¿Así de serio eras antes de tu hija?.
La frase es divertídisima, no lo dudo, pero me hace pensar en cómo es posible que tenga identificado, para empezar, el antes de ella y el después de ella en nuestras vidas y, además, con esa capacidad de asumir tan tranquilamente que yo ahora soy menos serio y que ella (ese “antes de tu hija”) pueda ser el motivo.
Debe ser cosa del lenguaje no verbal, que dice más de lo que decimos.

14 noviembre 2011 a las 23:35
Juas!! Me encanta el post: sencillo y directo como el comentario de Oliva.
15 noviembre 2011 a las 06:06
Entre tú y yo: odio los post largos. Los veo antiblog