Archive for 29 diciembre 2008

Regalitos

29 diciembre 2008

Olivia con tres años, nueve mese y 17 días.
El último día de cole del primer trimestre, vuelve, como es habitual, sucia y, al volcar las botas, sale arena de la izquierda y un par de buenas chinas de la derecha.
Su madre.- “Mira, Olivia, otra vez te has metido en el arenero y mira cómo vienes”.
Olivia.- “Que no mami, que esas chinitas son un regalo para ti y las he metido ahí para que nadie me las quitara”.
En fin, que chistosilla ha salido.
Vuelca las botas

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Tranqui padre, que yo controlo

29 diciembre 2008

Olivia con tres años, nueve meses y 22 días. Su primera Nochebuena. Todos en la mesa, un poco locos, platos para acá y para allá y Olivia, nerviosa y sin saber dónde atender, pone pie en pared, reclama atención y dice:
“Tranquilidad en las mesas”.
Puede parecer su primer chiste, más o menos, ¿no?

Vamos p’arriba

15 diciembre 2008

Olivia, en el coche, con tres años, nueve meses y 11 días
Mira papá, esa flecha quiere que los coches vayan para arriba
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Tan buena, tan buena

9 diciembre 2008

Olivia con tres años, nueve meses y 6 días.
Su madre.- “Olivia, ¿hoy vas a ser buena?”.
Olivia.- “Sí, mamá. Hoy voy a ser tan buena como una esponja”.

Lo que se puede pedir a los Reyes

5 diciembre 2008

Olivia con tres años, ocho meses y 19 días.

Reyes van y Reyes vienen. No hay otro tema de conversación desde hace un mes. Pasamos por el escaparate de nuestro Corte Inglés local (que para ella es la tienda del papá de María), donde estaba expuesto el cacharrito éste que me gusta a mí tanto como a ella (un ordenador con tapita, le dice)

Ultraportátil

Ultraportátil

El caso es que le pregunto por él a Olivia y me anima a entrar y comprarlo inmediatamente, a lo le que digo:

Su padre.- “Mejor, se lo voy a pedir a los Reyes”.

Olivia.- “Pero eso no hace falta pedírselo a los Reyes, papá, si lo ya lo tiene en su tienda el papá de María”.

Que no me toques…

5 diciembre 2008

El título hay que leerlo sílaba a sílaba, con un aire a lo Toni Manero y chasqueando los dedos pulgar e índice al tiempo. O sea, en plan macarra total.

El caso es que ayer, con tres años, nueve meses y dos días, le dió por contarle a su madre “algo” del cole, lo que ya es noticia en por si solo.

Olivia.- “Mamá, ayer los compañeros del cole me quisieron cerrar el broche la mochila” – que lo lleva abierto porque, de otra forma, no podría sacar el bocata ella sola. Sí, los cierres de seguridad para mochilas de niño también existen.

Su madre.- “¿Y qué les dijiste tú?”.

Olivia, arqueando las cejas, abriendo mucho los ojos, con los dientes apretados, los puños cerrados a la altura de las caderas y una mala leche que asustó a su madre, dice.

Olivia.- “¡¡¡Que no me lo cierres!!!”

Su madre.- “Pero Olivia, las cosas no se pueden decir así. Hay que pedirlas por favor”.

Olivia.- “Sí, mamá. Pero es que por favor, no me hacen caso”.