Archive for the ‘Lectoescritura’ Category

Lo contrario de tener una tienda

21 febrero 2012

Contrarios, adjetivos, nombres, meses del año y sus días. Este es el nuevo tantrán en el que estamos metidos con las tareas de Olivia.

Me empecino en en ponerla a “comprender” las cosas más que darle una solución fácil a la ficha de turno pero, tengo que reconocer, que no siempre tengo éxito. Rápidamente cree haberlo comprendido todo y no necesitar más ayuda, así que se pone al tajo de forma inmediata y casi siempre hay que corregir después.
Hoy había que construir una frase poniendo el contrario de la palabra subrayada:

“Manuel compró un coche”

Para hacerle comprender lo contrario de la compra, le hago simular un juego que adora: el de la tienda, donde ella me hace entrar a una tienda y ella me atiende, vendiéndome muñecos, juegos, pinzas de la ropa y hasta servilletas de papel decoradas. Un juego muy divertido.
Después de un rato y de un montón de rondar palabras en torno al acto del comercio: te ofrece muñecos, de los da, te los envuelve, los mete en una bolsa, los cobra, te devuelve el dinero… (Paciencia, señor, paciencia…) Conseguimos llegar a la conclusión de que el de la tienda “VENDE” y que es lo contrario de lo que hace el cliente.
La victoria parecía conseguida. Se va convencida a rellenar su tarea cuando se vuelve de repente y otra vez muy ofuscada me dice:

“¡¡Papi, no entiendes nada: no ves que en ningún sitio pone que Manuel sea el dueño de la tienda!!”

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Los “Relles”…

16 noviembre 2011

A lo largo del año va variando las peticiones, pero este es el gran momento: el momento de las justificaciones.

Carta a los Relles ("se dice igual que Reyes, no?")


Cuando se da cuenta de que “Relles” y “Reyes” son homófonos pregunta: “¿Reyes se escribe con “y” o con “ll”?”. “Con “y” -le dice su madre. “Bueno, pero suena igual, ¿no?”, dice para conformarse.

Cave Cane

26 abril 2009

Cada vez le gusta más la Pantera Rosa, como a mí nunca ha dejado de gustarme, tenemos eso en común.
A veces no entiende nada de lo que pasa y pregunta y pregunta de qué nos reímos, pero sigue atenta el contoneo del gato rosa y los cacharrazos en ese mismo color que sufre el enano del bigote.
En este capítulo, casi al final

sale un cartel de texto simila a éste:

Que ella se apresura a leer como si supiera lo que pone, para impresionar a su madre:

“Ahí pone, cuidado con el perro”.

“Vaya Olivia, ¡pero si ya sabes leer!”, le dice su mamá.

Ella, orgullosa, espera un momento y cuando aparece el tradicional león de la Metro, al final del capítulo, suelta:

“Y ahí pone, cuidado con el león”

El disfraz

16 octubre 2008

Olivia con tres años, siete meses y catorce días.

La nueva pediatra del centro de salud debe estar haciendo limpieza en alguna habitación y se ha traído a la consulta un buen montón de basura para regalar a los niños pobres de la aldeilla donde ejerce.

A Olivia le tocó un tomito del habitual “películas de Dysney” donde, entre otros, está la versión del sastrecillo valiente protagonizada por el ínclito ratón condenado a muerte por la fatwa de un clérigo saudí (una de las pocas sentencias a muerte sensatas del siglo XXI, por cierto).

Después de un rato leyendo, Olivia, extrañada por esta interpretación, señala al personaje protagonista y le pregunta a su madre:

¿Qué hace el sastrecillo disfrazado de Mickey?

Su nombre

10 octubre 2008

Fue mejorando. Sobre el suelo y con tiza, con tres años, dos meses y 15 días.

El nombre de Olivia

El nombre de Olivia

Su nombre

10 octubre 2008

Mira mi “o”, mira mi “v”…

Se empeñó en escribir su nombre y lo consiguió en poco tiempo. “¡¡Si es que tiene a quién salirse!”, dice su abuela materna…

El nombre de olivia

El nombre de olivia